Después de una dura jornada de clase las colegialas ardientes necesitan desconectar de tanto libro. Por ello Mayra llama a uno de sus amigos especiales y que siempre está dispuesto a follarsela. Después de dar una vuelta en moto, acaban en un parque donde no hay nadie y es ahí donde empezarán a enrollarse. Se tienen muchas ganas y aprovechan los besos húmedos para meterse mano.

Colegialas ardientes quieren follar con quien sea, tienen la vagina muy caliente

Ella está más excitada que nunca y no deja de gemir cuando siente los dedos del chico en su coño mojado y que pide a gritos más. Se baja el pantalón con ansiedad y deseo para acomodarse en el pasto del parque para ser cogida al aire libre. Una follada en plena naturaleza que le hará desconectar del colegio. A Mayra le encanta que la penetren de forma salvaje y necesita una buena dosis de polla diaria. Hace lo que sea para saciar su deseo sexual. Además le encanta sentir la leche en su boca. Cuando nota que su amigo se correrá rápidamente le pone la boca enfrente. Es muy puta y le encanta que los chicos queden satisfechos.